Las
aves en general no producen grandes problemas, sin embargo,
existen ocasiones en que toman como refugio
lugares
que causan problemas. Estas aves son capaces de transmitir
importantes enfermedades algunas de las cuales podrían
producir la muerte del ser humano, además en muchos
casos producen molestias por la acumulación de
fecas y los olores que emanan de los lugares que han escogido
como guarídas.
El
control de estos individuos consiste en modificar a través
de métodos químicos y físicos las
condiciones de los lugares escogidos como guaridas y de
esa forma producir la erradicación de los lugares
deseados.
Por
otro lado la Ley de Pesca y Caza y la Ley Orgánica
del SAG, regulan el control de estas aves (Columbia Livia)
en el sector urbano, debiéndo autorizar su control
bajo condiciones especiales que impidan cualquier daño
a otras especies. Cabe hacer notar en este punto que el
uso de cualquier tipo de tóxicos o psicotrópicos
esta expresamente prohibido, por el peligro de que otras
especies puedan consumir el cebo.

Por
la variedad de situaciones posibles, cada tratamiento
generalmente combina varios métodos, como el uso
de repelentes, mallas especiales, modificaciones estructurales,
etc.
